Supongo que muchos habéis virtualizado algún sistema operativo por diferentes motivos, por curiosidad (para ver que hay de nuevo en un reciente lanzamiento de una distro) o por necesidad (para usar un programa que no “corre” nativamente en el sistema operativo anfitrión). Sea cual sea vuestra motivación voy a explicar algunas cositas que puede que os ayude con esto de la virtualización.

Antes de entrar de lleno quiero explicar otras cosas que, aunque directamente no tiene que ver con el tema, si que está bien que lo sepáis porque, en muchas ocasiones, después de virtualizar viene la instalación “de verdad” del sistema operativo que habéis probado.


A TENER EN CUENTA

MBR Y GPT

Se tratan de los dos tipos de tablas de particionado que se emplean a la hora de usar una unidad de almacenamiento. MBR (Master Boot Record) es la tabla de particionado usada en los ordenadores más viejos o en los nuevos si el S.O. que vais a instalar no soporta el nuevo estándar GPT (GUI Patition Table). MBR viene de la mano de el BIOS (Basic Input Output System), es decir, si tu ordenador es viejito (más de 10 años) probablemente va a tener BIOS y si tiene este, tiene MBR.

Por el contrario GPT viene asociado a la especificación UEFI (Unified Extensible Finware Interface), que está desarrollada a partir de la EFI de Intel del 2002. La UEFI viene a sustituir al BIOS mejorando las características de este y entre estas mejoras está el tipo de tabla del particionado.

VENTAJAS DE GPT SOBRE MBR

La principales ventajas de GPT sobre MBR son tres:

  • Almacena la información de cómo se organiza las particiones en varios sitios de la unidad de almacenamiento. Por contra MBR solo lo hace en el primer sector del disco y si este se daña no podrás iniciar el sistema.
  • Se pueden utilizar unidades de almacenamiento de más de 2TB.
  • En GNU/Linux puedes realizar 256 particiones primarias, en Windows son 128. De esta forma prácticamente se hace innecesario usar particiones extendidas y lógicas. En MBR solo se pueden hacer cuatro particiones primarias o tres primarias y una extendidas y dentro de estas últimas van las lógicas (creo que hasta 24).

ARRANQUE SEGURO Y CSM/LEGACY

Igual que lo de la tabla de particionado esto no tiene relación directa con la virtualización pero si con una posible instalación real de un sistema operativo. Si el ordenador donde vais a hacer la instalación tiene BIOS normalmente no habrá problemas con la instalación del S.O. (ya sea de la familia windosera o linuxera) pero las cosas cambian cuando hay UEFI por medio.

Con la llegada de las UEFI y el paso de Windows 7 a Windows 8 Microsft creó el ARRANQUE SEGURO (Secure boot), se trata de un simple certificado que demuestra que el sistema operativo que vas a instalar no lleva algo malicioso. En principio todo bien, es algo para dar un plus de seguridad, el problema radica cuando vas a instalar un sistema operativo GNU/Linux pues no todos tienen esta certificación. Así pues si no estás seguro de que tu sistema operativo (en caso de que sea GNU/Linux, Windows 7 o anteriores) tenga este certificado lo recomendable es deshabilitarlo.

Los ordenadores con UEFI aun pueden soportar sistemas operativos que no estén preparados para funcionar con dicha especificación, basta con habilitar el CSM/Legacy. De esta forma la UEFI actuará como un BIOS (y utilizará MBR) y será compatible con S.O. más antiguos.


VIRTUALIZANDO

ANTES DE EMPEZAR

Dos cosas a tener en cuenta antes de virtualizar son el conocer nuestro hardware (para saber “cuanto” asignar al sistema virtualizado) y el saber si está habilitada o no la opción para la virtualización en la UEFI.

En el primer caso si no lo sabéis a ciencia cierta hay programas que os lo indicará como CPU-X, CPU-Z, Speccy o Hardinfo. Lo que interesa es saber los núcleos que tiene la CPU, cantidad de RAM y almacenamiento interno, ojo con este último porque hay que saber además de cuánto espacio en total tenéis también cuánto libre tenéis.

Para lo segundo, la habilitación de virtualización en la UEFI, hay que entrar en esta. Pocos segundos después de arrancar el equipo hay que darle a, en mi caso, F2 (puede ser ESC, BORRAR, SUPR u otra tecla de la “F”) para así acceder a la UEFI. Una ves en ella hay que buscar en el apartado correspondiente y ver si esta o no habilitada (si no lo está solo podréis virtualizar S.O. de 32 bits).

Con lo de buscar en la UEFI la opción de virtualización no puedo ser más concreto porque cada fabricante lo tiene a su manera (al igual que el arranque seguro o el CSM/Legacy). En mis equipos, con placas bases Gigabyte y Asus, están en diferentes apartados así que os recomiendo que si en primera instancia no lo veis tirar de los manuales de las placas bases, que en muchos caso podéis encontrar en las web oficiales de los respectivos fabricantes.

PREPARANDO UNA MÁQUINA

Dejemos de lado todo este jaleo con MBR, BIOS, GPT, UEFI, Secure boot, CSM, etc, etc y centrémonos en virtualizar. Una vez descargada, instalada e iniciada la aplicación (VirtualBox) le dais a NUEVA para a continuación seguir unos pasos que ahora explico con imágenes.

Para crear una máquina virtual pulsar NUEVA.
Le ponemos el nombre que queramos, si usáis uno habitual (Ubuntu, Windows, etc) VirtualBox elegirá automáticamente el tipo y la versión, de lo contrario lo tendréis que elegir vosotros. A tener en cuenta cual es la "mama" de nuestra distro si es una derivada no habitual, no están todas las distros en el listado a elegir.
Le asignamos memoria RAM, fijaros que VirtualBox recomienda un mínimo (1024MB) porque al configurar el tipo y versión en el paso anterior el sabe los requisitos mínimos del S.O. que vais a instalar. Evidentemente le podéis asignar más siempre y cuando este dentro de los límites "técnicos". En este caso el equipo anfitrión (el que va a virtualizar) solo cuenta con 4GB de RAM (4096MB) por lo tanto, para que ambos sistemas funcionen correctamente, el sistema virtualizado no debe pasar de un límite. No os volváis locos haciendo cuentas, fijaros en la escala de colores que hay debajo del deslizador para asignar la cantidad máxima de RAM.
Siguiente.
Siguiente.
Yo suelo poner TAMAÑO FIJO porque le da un poco más de velocidad.
Aquí VirtualBox vuelve a recomendarnos un tamaño mínimo, yo he preferido ponerle un poco más.
Y en principio con esto tendréis aunque yo prefiero hacer unos ajustes más, entrar en CONFIGURACIÓN (rueda dentada amarilla) y os explico.
En sistema personalmente suelo habilitar el EFI y tengo la mania de desconectar y bajar en el orden de arranque la disquetera (cosas de uno).
Aquí pasa lo mismo que con la RAM y el almacenamiento, hay que saber de que disponéis para poder asignar. En esta máquina la CPU cuenta con cuatro núcleos pudiendo asignar como máximo dos.
Le dais toda la cantidad posible (solo son 128MB) al apartado de la memoria de vídeo.
Y "ponéis el CD en la unidad lectora". No hace falta que hagáis nada especial, solo seleccionar la imagen ISO descargada del S.O. a ejecutar (si no lo veis claro aquí fijaros en el vídeo del final).
Y listo, le dais al botón de ACEPTAR, a continuación al de INICIAR (flecha verde) y, si todo esta correcto, se debería de iniciar el sistema operativo a virtualizar.

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